lunes, 7 de julio de 2014

La ley del silencio (on the Waterfront) (Crítica)



Título original: On the Waterfront
Año: 1954
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Director: Elia Kazan
Guión: Budd Schulberg (Artículo: Malcom Johnson)
Música: Leonard Bernstein
Fotografía: Boris Kaufman (B&W)
Reparto: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger, Pat Henning, Leif Erickson, James Westerfield, John Heldabrand, Rudy Bond, Martin Balsam, John Hamilton
Productora: Columbia Pictures. Productor: Sam Spiegel
Género: Drama | Drama judicial




Terry: Tú, ¿Tú no me recuerdas, verdad?
Eddie: Claro que me acuerdo, te reconocí enseguida.
Terry: Por la nariz, todos tenemos algo raro que se queda grabado... 




Mi valoración: ‘’La ley del silencio’’ es probablemente una de las mayores obras maestras del cine clásico.
Para empezar, quiero decir que para esta película, la gente solo la valora con dos tipos de notas, o la puntúan de 0 o la puntúan de 10. El hecho es que el director ‘’Elia Kazan’’ en aquella época delató a compañeros suyos durante ‘’la caza de brujas’’ y claramente, ese canallesco hecho le ha conllevado que mucho público llevándose por el odio hacia el director cierren los ojos y no valoren la obra maestra que realizó. En cambio, la gente que solamente presta atención al film dejando de lado cualquier hecho anterior, tiene otro punto de vista. Yo, personalmente, las veces que la he visto no sabía nada acerca de lo que hizo el director, pero ahora que lo sé, sigo valorándola de la misma manera, ya que cuando yo veo una película me importa poco si el director es un… o un santo, lo que me importa es que me guste.



La película nos narra la historia de Terry  Malloy (Marlon Brando) viviendo en los muelles del puerto de Nueva York. En esa zona, todos los trabajadores no hacen ningún tipo de declaraciones por miedo a represalias (de ahí el título). Son los empresarios, ‘’el suburbio de la urbe’’,  los que no dudan en utilizar la fuerza y llegar a matar si intentas desafiar su negocio. Nuestro protagonista Terry, un ex boxeador que empieza estando del lado de los empresarios, poco a poco irá tomando conciencia gracias a Eddie Doyle (Eva Marie Saint) y el padre Barry (Karl Malden), pero será la muerte de su hermano quién conlleve a enfrentarse a esa banda de mafiosos. 



Todos los aspectos de la película están geniales, tanto la magnífica fotografía de Boris Kaufman en blanco y negro que recrea perfectamente ese ambiente de los suburbios neoyorquinos, como  la inmejorable banda sonora de Leonard Bernstein. Luego, los personajes y su evolución son un punto fuerte también. El personaje de Terry poco a poco va cambiando su manera de ver las cosas a causa de su relación con Eddie y los consejos del padre. Esa relación con Eddie llegará hasta tal punto que ella será lo único que le importa en su vida, ya que él es una persona que debido al tipo de vida que ha vivido, lo tratan con desprecio y se nota la falta de cariño y confianza, que precisamente encuentra con ella. Pero al mismo tiempo, Eddie empieza rechazándolo por su fama de golfo y poco a poco va descubriendo en él una parte que no está corrompida y así, de esa manera, tanto unos personajes como otros van evolucionando y es precisamente esa evolución, la que hace que nos encontremos con personajes vivos y reales y no vacíos e inverosímiles como en otras películas



Pero los pilares grandes que hacen que este film sea icónico son el dúo ‘’Elia Kazan – Marlon Brando’’. La manera de grabar las escenas, con esa duración plano por plano dejando que los actores potencien su interpretación es colosal ya que la plantilla de actores que posee a su cargo es demoledora. En primer lugar, la bellísima Eva Marie Saint, donde empezó su debut cinematográfico con esta película consiguiendo su primer Oscar, es decir, su primer película y su primer Oscar y bien merecido. Luego, el gran Karl Malden que ya debutó también en ‘’Un tranvía llamado deseo’’ con Marlon y Kazan y si en las dos películas demuestra su calidad interpretativa, en esta sobresale.



Pero ¿Qué decimos de Marlon? 

En toda la historia del cine, he visto y he disfrutado de grandes actores como: Robert De Niro, Al Pacino, Clint Eastwood, Humphrey Bogart, Kirk Douglas, Paul Newman, Charles Chaplin, Clark Gabe… y lo mismo de actrices: Elizabeth Taylor, Vivien Leigh, Ava Gardner, Bette Davis, Audrey Hepburn, Greta Garbo, Katharine Hepburn… pero hablando de manera ''subjetiva'', cada persona supongo, encontrará un actor o actriz que en una única película realiza una interpretación que la considera sobrenatural. En mí caso, elijo ‘’La ley del Silencio’’ y a ‘’Marlon Brando’’ como el actor que se comió cada escena de toda la película de una manera magistral. Es impresionante verlo actuar, los primeros planos que le proyecta el director y como sabe meterse en el papel de la manera más natural dejando al otro actor/actriz, no en un segundo plano, sino fuera de pantalla. 





Claramente, la escena más destacada de lo que estoy diciendo la encontramos en su conversación con su hermano dentro del taxi. Tanto el diálogo que dice, como la música de fondo que acompaña y su interpretación, es para mí uno de los momentos más puros de cine que he visto jamás. 

Charlie: Escucha, ¿cuánto pesas ahora? Cuando pesabas 168 libras estabas en forma. Podías haber sido campeón, el cerdo que elejimos como preparador te lanzo demasiado pronto.
Terry: No fue el preparador, fuiste tú. ¿Has olvidado la noche del Garden cuando te presentaste en mi vestuario y dijiste "Chico, esta no es tu noche. Hemos apostado por Wilson" Recuerdas. "Esta no es tu noche" Pues si que lo era, pude dejarle fuera de combate. Y sin embargo él ha logrado todo lo que se propuso en la vida y yo en cambio ¿qué? Un pasaporte al fracaso. Eres mi hermano Charlie, tenías la obligación de velar por mi. De preocuparte un poco más, solo un poco para no caer en la miseria de las peleas baratas.
Charlie: Hacía apuestas para los dos, algo que te habrá tocado.
Terry: ¿Es que no lo entiendes? Pude ser un primera serie. Aspirar al título. Pude haber sido algo en la vida. En lugar de eso, mírame. Solo soy un golfo. Por ti. Solo por ti, Charlie





Mi Conclusión: Obra maestra galardonada con 8 Oscars, de imprescindible visionado para toda persona que le guste el buen cine de verdad. 

Nota: 10/10 





Banda Sonora: 







Terry: Ponedme en pie, vamos...




miércoles, 2 de julio de 2014

Adivina quién viene a cenar esta noche (Crítica)



Título original: Guess Who's Coming to Dinner
Año: 1967
Duración: 108 min.
País: Estados Unidos
Director: Stanley Kramer
Guión: William Rose
Música: Frank DeVol (AKA Frank De Vol)
Fotografía: Sam Leavitt
Reparto: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Roy Glenn, Isabel Sanford, Virginia Christine, Alexandra Hay, Barbara Randolph
Productora: Columbia Pictures
Género: Drama. Comedia. Romance | Racismo
Sinopsis: Una joven de familia acomodada lleva a casa, para presentárselo a sus padres, a su novio, un médico negro con el que tiene la intención de casarse. A pesar de ser personas de ideas liberales, sus padres se sienten muy confundidos, especialmente el padre, que teme que un matrimonio semejante no traiga más que problemas a su hija.


Matt: ''¿Cómo vas a comprender lo que siente un padre en una situación semejante? ¡No puedes saberlo! Estoy convencido de que no tienen ninguna probabilidad de ser felices, ni en este país ni en este cochino mundo''
Cura: ''Ellos son este país, y cambiarán este cochino mundo''







Mi valoración: ‘’Adivina quién viene a cenar esta noche’’ es una película que cuando la terminas te deja con un agradable sabor de boca. Son de esas películas que no te hacen perder el tiempo y que además de entretenerte y hacerte reír, al final te dejan un mensaje.

La película se basa en los prejuicios que tiene el ser humano hacia la gente de color y a la inversa y a partir de ahí se basa la historia de una chica que se ha enamorado de un médico negro y tanto los padres de ella ''Matt y Christina'' (Spencer y Katharine) como los de él están en contra. A partir de entonces son los diálogos y las interpretaciones los que entran en juego y lo que hace que la película pase volando.


En lo que respecta a los actores, tanto Spencer Tracy – Katharine Hepburn y Sidney Poitier están fenomenal, especialmente sabiendo que Spencer Tracy no estaba muy bien de salud ya que falleció dos semanas después de terminar el rodaje y Katharine Hepburn padecía de Parkinson (se le notan los temblores en la barbilla) y aun así hizo una actuación memorable ganando su segundo Oscar de cuatro que ganó en total en su carrera consolidándose como la actriz con más Oscars de la historia del cine.



Realmente, de la película no puedo añadir mucho más, el guión está estructurado y los diálogos elaborados de una manera que la película funciona, te hace reír, te hace pasártelo bien, te hace ver esos prejuicios internos que habitan dentro de muchas personas pero al final del metraje, la película te deja con la esperanza de que todo puede cambiar, y que hay que confiar en las nuevas generaciones y no aferrarnos a la manera de ver la vida que tenían antiguamente. Los dos pilares fundamentales que destacan por encima del resto son ‘’Interpretación’’ y ‘’Diálogos’’. Esta película no tiene una gran banda sonora, ni grandes decorados y vestuarios, ni efectos digitales impresionantes. Aquí, la cuestión es ser un buen actor, saber interpretar y tener diálogos ingeniosos que funcionen. Claramente estos dos pilares funcionan tan bien que la película es recomendable 100%.

Si tuviera que quedarme con alguna escena, me quedaría con estas dos:

Primero: Diálogo de Sidney Poitier a su padre (impresionante como actúa Poitier, te quedas sin habla)
 
Sidney Poitier: ‘’Has dicho que no querías enseñarme como he de vivir mi vida, ¿Qué te figuras que has hecho? ¿Decirme cuáles son mis derechos y cuáles no? Y lo que te debo por lo que hiciste por mí. Escucha una cosa, no te debo absolutamente nada. Si tú anduviste con tu cartera miles de kilómetros es por que tenías la obligación de hacerlo. Me trajiste al mundo y desde ese día tenías el deber moral contigo mismo de hacer por mí todo lo que pudieras igual que yo por mi hijo si algún día tengo otro. Pero tú no eres mi dueño. No puedes decirme cuando o donde me paso de la raya, ni obligarme a que viva de acuerdo con tus normas. Tú ni siquiera sabes quién  soy  padre, tú no sabes como soy, tú no sabes cómo siento, lo que pienso. Y aunque intentara explicártelo durante el resto de tu vida no lo entenderías. Tienes 37 años más que yo. Tú y vuestra generación estáis convencidos de que el mundo debe seguir marchando según vuestros principios y hasta que toda vuestra generación no haya desaparecido no podremos librarnos del peso muerto que llevamos a cuesta, el que tú quieres cargar sobre mis espaldas. Padre, eres mi padre, y yo soy tu hijo, y te quiero. Siempre te he querido y siempre te querré. Pero lo que ocurre es que tú te consideras un hombre de color y yo me considero un hombre’’
  
Segundo: El diálogo final de Spencer Tracy. Debo añadir para quien no lo sepa, que Spencer Tracy y Katharine Hepburn han sido una de las parejas con más química dentro del cine. Desde que empezaron con su primera película ‘’La mujer del año’’ se creó un romance, tanto dentro como fuera de la pantalla a sabiendas de que Spencer estaba casado y tenía dos hijos. Cuando enfermó su mujer, Spencer no quiso abandonarla y por lo tanto, su relación con Katharine fue difícil aunque Hepburn se entregó por completo y vivieron una apasionada historia de amor. Por lo tanto, sabiendo la historia escondida de estos dos actores, es genial ver el final de esta película con el discurso de Matt (Spencer) a su hija que realmente, si os fijáis, sus palabras van dedicadas a Katharine. El director proyecta un plano en el que aparece la cara de Spencer de perfil diciendo:

''No hay nada de lo que su hijo sienta por mi hija que yo no sintiera por Christine (Spencer mira a Katharine). ¿Viejo? Sí, ¿acabado? Sin duda. Pero puedo asegurarle que mis recuerdos siguen vivos, claros, intactos, indestructibles y seguirán vivos aunque llegue a los 110 años. En lo que John cometió un error, creo, fue en conceder tanta importancia a lo que mi mujer y yo pudiéramos opinar. Porque a fin de cuentas, no tiene ninguna importancia lo que opinemos, lo único que cuenta son sus sentimientos y hasta qué punto se quieren, el uno al otro,  AUNQUE SEA LA MITAD DE LO QUE NOSOTROS NOS QUISIMOS, ES SUFICIENTE’’


En ese momento Spencer mira a Katharine  que está a su lado y los ojos de Katharine son un lago. Claramente, Katharine ahí no está interpretando, sus lágrimas son auténticas. Imaginaos que a una persona que queréis, que no simplemente habéis tenido una simple aventura sino que hay sentimientos por en medio y habéis vivido toda una etapa desde que eráis jóvenes hasta la vejez, que te diga ese diálogo sabiendo que está enfermo y que no le queda mucho tiempo (y así fue, murió dos semanas después del rodaje), por lo tanto, ese momento de los dos es como una despedida y sin duda, la parte que más me impacta de la película. Si has visto todas sus películas juntos, si sabes la historia de amor de ellos dos detrás de la pantalla, cuando ves ese final con la declaración de Spencer, los ojos lagrimosos de Katharine y saber la situación que padecía Spencer, pues indudablemente esta película le tengo mucho cariño. Pueden hacer mil películas románticas, pero al fin y al cabo serán actores interpretando, cosa que en esta escena los sentimientos a la hora de interpretar son auténticos.

Mi conclusión: En conjunto, la película yo la catalogo de  notable alto. Tiene buenos actores, buenas interpretaciones y te entretiene que es principalmente el objetivo del argumento. Recomendable a todo el público, ya que esta película se despide de un grande del cine y otorga a Katharine su segundo Oscar ya que su interpretación es magnífica sabiendo lo que padecía. 

 Nota: 8,5/10

 Banda sonora:



Por siempre, Spencer y Katharine: